Páginas

Me gustas cuando callas porque estas como ausente.

domingo, 31 de marzo de 2013

Historia.


Camine como todos los días del metro a la escuela, al entrar el lugar me sentía acalorada, era un día muy soleado.
-Hola -me saludo una voz algo curiosa
Me volvi para ver de quien se trataba, era mi compañero de salón. Todo el camino platicamos hasta llegar al edificio de clases. Aun me sentía con calor, pero ahora el calor externo se había equilibrado con un calor interno.
Solo tenia una clase ese día martes, me despedi de mi amiga y me dirigi hacia el metro.
-¡Hey esperame!-de nuevo mi compañero
 -¿Vas al metro?-pregunte sonriente
-¿Si, tu también verdad?
 Asenti. Emprendimos el camino. Decia muchas veces mi nombre.
-En que estación te bajas?
-¿En Madero, y tu?
 -Más adelante, en Revolución.
Nos quedamos callados unos minutos, soreimos y nos miramos a los ojos. Algo paso, no estoy segura de lo que fue, pero de pronto la distancia en nuestros rostros se hizo más corta, nuestros ojos se clavaron en los del otro, y de pronto ambos se cerraron al tiempo que nuestros labios se encontraron. Fue un beso casto, un beso sencillo, pero fue una de las mejores sensaciones de mi vida. De pronto el metro se freno para empezar a detenerse, la inercia nos empujo el uno con el otro. Ambos reimos, era mi estación. Me despedi con otro beso y una sonrisa.
Ojala ese momento hubiera durado para siempre, de lo que estaba segura era que esa sensación la recordaría hasta el ultimo de mis días.


FICCION
Sharon Eliana

jueves, 28 de marzo de 2013

La historia de la bestia.


Érase una vez, en un país lejano, un joven príncipe que vivía en un resplandeciente castillo. A pesar de tener todo lo que podía desear, el príncipe era egoísta, déspota, y consentido

Una noche de invierno llegó al castillo una anciana mendiga...

 y le ofreció una sencilla rosa a cambio de cobijarse del horrible frío.
 

 Repugnado por su desagradable aspecto, el príncipe despreció el regalo y expulsó de allí a la anciana. 

Ella le advirtió que no se dejara engañar por las apariencias, porque la belleza se encuentra en el interior.

Volvió a rechazarla, 


...la fealdad de la anciana desapareció, dando paso a una bellísima hechicera. El príncipe trató de disculparse, pero era demasiado tarde, pues ella ya había visto que en su corazón no había amor.


Como castigo, lo transformó en una horrible bestia y lanzó un poderoso hechizo sobre el castillo y sobre todos los que allí vivían. 
 
Avergonzado por su aspecto, el monstruo se encerró en el interior de su castillo, con un espejo mágico como única ventana al mundo exterior. 
La rosa que ella le había ofrecido era en realidad una rosa encantada que seguiría fresca hasta que él cumpliera veintiún años. Si era capaz de aprender a amar a una mujer y ganarse a cambio su amor antes de que cayera el último pétalo, entonces se desharía el hechizo. Si no, permanecería condenado a seguir siendo una bestia para siempre. Al pasar los años, comenzó a impacientarse y perdió toda esperanza. 

 Pues,
¿quién iba a ser capaz de amar a una bestia? 

miércoles, 27 de marzo de 2013

Ecosistema


Lo siento, me gustas mucho y sé que yo a ti también. Pero yo no funciono, no para esas cosas del amor.
Mi mundo es un frágil ecosistema que debo mantener porque de lo contrario se desequilibrara. Tu no entras en él, lo intente, te lo juro que trate de acomodarte, de incluir tus sonrisas, tus abrazos y tus miradas enloquecedoras, pero no funcionaron, hicieron florecer nuevas plantas pero marchitaron otras. Alegraron ciertas almas pero otras desaparecieron. Y no puedo, yo no puedo con el cambio. 
¿Sabes que es lo peor?
 Que ahora te quiero junto a mí, pero no te necesito. No encontré una necesidad que puedas llenar, simplemente serias algo más que debo regar y francamente no creo poder, es demasiada responsabilidad para alguien tan descuidada como yo.
 Creo que es el adiós, me hiciste feliz un tiempo y quiero creer que yo a ti también, pero ya no más.
 SharonEliana

lunes, 25 de marzo de 2013


No vendrás por mí; yo sé muy bien eso y no quiero engañarme pensando que te veré y correré hacia ti como la loca enamorada que puedo ser. Que mal se siente cuando te rompen el corazón, tú tienes a alguien y yo no tengo nada & aunque el de los dos se siga partiendo en mil pedazos el tuyo tiene más reparo que el mío. Así que huiré de todo esto mientras no te oiga. No extrañes nada, dedícale tiempo que ella lo necesita.

sábado, 23 de marzo de 2013

Emociones varias.


Al fin estoy de regreso, no por mucho pero si por un rato.
 Me da mucha alegría ver que hay personas nuevas que se dieron una vuelta por mi blog y me dejaron ese comentario que pueden estar seguras que me hizo sonreír.

 La verdad estoy algo nostálgica, por nada en particular, estoy segura de que simplemente son las hormonas, esa puede ser una razón de que esta entrada se sienta algo triste cuando en realidad no lo es. 

Fueron semanas muy estresantes, el cuerpo humano es bello pero su funcionamiento es complicado y aprenderlo lo es aún más. Ayer fue el examen y pues creo que lo saque a flote, quizá solo un poco, pero ya tiene menos agua y flota mejor.

Pero es que estas dos semanas no fueron solo de estudio, estuvieron llenas de emociones de distinto índole, dramas, peleas, amores, tristezas, frustraciones, arrepentimientos, mi vida fue arrasada por un torbellino que la sacudió en exceso. Si alguna me sigue en twitter se pudo enterar mejor de todo.

En fin, ya no quiero aburrir, solo escribo esto para excusarme un poco de mi ausencia en sus blogs, tratare de pasarme por todos ellos pero ténganme paciencia que como me dijeron cuando entre a la universidad “Tu tiempo ya no te pertenece” y es real, porque aunque tengo dos semanas de vacaciones estoy llena de tareas y además me esperan dos exámenes muy pesados en cuanto regrese. 

Comenzare por visitar a todas las que me comentaron en mi última entrada y después con las demás, si eres nueva y no te sigo déjame un comentario en esta entrada y de inmediato lo haré.

 Sin más por ahora me despido, un cálido abrazo para todas.

sábado, 16 de marzo de 2013

El fin de mi días





El día de mi muerte me desperté temprano. Elegi mi vestido favorito. Deje mi cabello suelto y sali de casa.
Hacia ya cuatro años que me habían informado, que el 20 de marzo de 2014, moriría. No sabían porque simplemente mi cuerpo se estaba degenerando. Primer caso en la historia, mi corazón simplemente se detendría, ya no habría riego sanguíneo y todos mis tejidos morirían por la falta de oxigeno, asi sin rázon alguna, simplemente porque debía pasar. 
Cuando comencé a caminar en dirección a mi auto, sentí un mareo. Cerre los ojos.   Creí que ese era el fin. Más sin embargo nada paso.
A veces me gustaba imaginar que todo era mentira, que en realidad no moriría y que me quedaba una larga vida por delante, pero no era asi
Tras reflexionar un poco, llegue a la conclusión de que tal vez no debería salir ese día. Podria morir manejando y provocar un accidente automivilistico. Podria desvanecerme frente a mis compañeros de clases y causar un revuelto.  Mi mayor temor era sucumbir ante mi abuela, mi única familia.
Regrese dentro de mi casa y me quede de pie. Era un lugar pequeño, sin muchos muebles, ningún lujo, pero era mio y me hacia feliz.
Me sente en mi única sofá y suspire al recordar a quien me lo obsequio. Mi último y único amor, aquel que me llevaría en mi mente por siempre. Aquel que siempre me hizo feliz.  Cerre los ojos y trate de dormir un sueño del que, a mis 23 años, ya no no despertaría.

FICCIÓN
Sharon Eliana

viernes, 15 de marzo de 2013

Lo siento pero yo si quisiera un príncipe azul y encantador

lunes, 11 de marzo de 2013


Me gustan las ojeras en tus ojos de no dormir por estar aprendiendo.

Me gusta tu cabello sin arreglar porque tienes mejores cosas que hacer.

Me gusta que te quejes porque se nota que piensas por ti misma.

Me gusta que te vistas como quieres porque sabes que tienes el derecho a hacerlo.

Me gusta que luches por lo que consideras correcto, no eres domesticada, y es lo que mas me gusta.

Es por todo eso que, me encantas...
Jonanthan Chacón

sábado, 9 de marzo de 2013





Los libros tienen la culpa, me ha creado altas expectativas que hasta ahora nadie a logrado alcanzar y mucho menos superar.

miércoles, 6 de marzo de 2013

No, i'm not a princess. A princess can't have fun, she has to be always perfect. I'd rather be a normal girl, have stupid, true, awesome friends who love me for who I am....and make mistakes so I can learn from them.


lunes, 4 de marzo de 2013




“Disculpa, es mi escudo…
Te atraigo con humor y sonrisas y luego te aniquilo con una indiferencia no justificada. Así funciono. Me gustaría que me entiendas… Espero que me busques, me tomes de la mano y me digas al oído que estás dispuesto a soportarme; a hacer que florezca una sonrisa en mí cuando las circunstancias la marchiten.”

Desconocido

sábado, 2 de marzo de 2013

Si pudiera I


Sonríe. Es esa enorme sonrisa que no puedes deshacer porque te sientes tan feliz que ninguna palabra es suficiente para describirlo. Todo fue tan perfecto. Puede sentir el beso, el roce de sus manos recorriendo cada centímetro de su piel. Todo tan perfecto. Al fin abre los ojos y vuelve a la realidad cerrando el libro que descansa en su regazo. De nuevo esta en el mundo real y la soledad la aprisiona. No está mal. La mayoría del tiempo no esta mal. Es feliz sola, no le gustan los cambios, no le gustan las dependencias. Pero cuando termina de leer algún libro tan repleto de romanticismo como el que recién termino se siente vacía. Enciende la computadora e inmediatamente abre su facebook. Le gustaría hablar con alguien. Pero no tiene con quien. Es sábado por la noche y todos deben estar fuera divirtiéndose. Apaga la computadora y se levanta a su habitación caminando lento. Su casa esta vacía, pero su casa siempre es así. Incluso cuando está llena.

 FICCIÓN Sharon Eliana



Me miras. Te miro,

sol está detrás de ti y tu rostro se ilumina,

 tu sonrisa cínica y tu cabello despeinado.

Tus ojos me sonríen.

Todo lo que soñé, está dentro de ti,

algo me lo dice, me lo repite,

algo me pide que lo crea y luche por ello.

Sharon Eliana